TRANSPARENCIA FRUSTRADA Y TOTALITARISMO SANITARIO




TRANSPARENCIA FRUSTRADA

La transparencia es buena compañera en la gestión de lo público.
Pero a Novartis le ha molestado que se pretenda conocer los motivos por los que un medicamento suyo -Kymriah- está siendo financiado por el Ministerio de Sanidad para algunos cánceres infantiles al módico precio de 320.000€ (no es el único caso de disparatadas financiaciones inexplicables salvo por cohecho o extorsión. El último caso es el de la financiación de la pseudoterapia para lesionados medulares con NC1 a capricho de la Ministra Carcedo).
A Novartis parece que no le gusta la transparencia, como ya ha demostrado en otras ocasiones con otros medicamentos y con la publicación de las “transferencias de valor”, donde cada año se consienten pagos que nada tienen que ver con la compensación de “conocimientos intangibles” de profesionales médicos. Este letrado ya requirió información de Novartis y de otras 12 farmacéuticas sobre medicamentos psiquiátricos y vacunas, y llevamos más de dos años de pleitos.
Al Ministerio de Sanidad tampoco le interesa la transparencia y cuando se pide información que afecta a los intereses económicos de Novartis resuelve sin tener en cuenta sus opiniones, sin trámite de audiencia, a sabiendas de que la omisión de dicho trámite, viciará y anulará todo procedimiento y resultado posterior. El Ministerio de Sanidad ya lo ha hecho en ocasiones anteriores y este letrado ha sido testigo de ello. Es una fórmula sutil de corrupción institucional en la que se funciona de manera torpe y a sabiendas para proteger a alguien, en este caso a Novartis. Se legaliza lo ilegal mediante la volunatria y maliciosa torpeza administrativa y judicial.
Al Consejo de Transparencia tampoco le interesa la transparencia y cuando resuelve una denuncia o una reclamación tampoco llama a comparecer a los posibles afectados por su resolución, en este caso Novartis, a sabiendas de que la falta de ese trámite anulará cualquier resolución posterior y con dos pelotas, resuelve la controversia con el medicamento de Novartis sin trámite de audiencia y “obliga” al Ministerio de Sanidad a que haga públicos los criterios económicos que favorecieron la financiación de dicho medicamento a cargo de los presupuestos del Estado.
Novartis se ha enfadado y ha ido a los juzgados centrales de lo Contencioso Administrativo de la Audiencia Nacional donde son expertos en jugar al despiste para proteger -junto con una legión de Abogados del Estado-, cuando se trata de irregularidades promovidas a dedo por Ministros y Secretarios de Estado. Novartis va a ganar el pleito por lo que ya les he adelantado: Ni el Ministerio ni el Consejo de Transparencia han cumplido con el trámite de audiencia de los afectados (Novartis) y eso anula todo el procedimiento administrativo, es un defecto insubsanable y es causa de retroacción de actos, con lo que después de dos años de pleito y tiempo perdido, habrá que volver a empezar por un “error voluntario” más que elemental para cualquier administrativista.
A quienes han promovido esta “hazaña” tampoco les interesa la transparencia. Saben de sobra que el proceso está mal gestionado y que todo quedará en nada. Pero no les importa. Les importa el jaleo, como bien les enseñó ese genio de la propaganda y la manipulación social Saul Alinsky.



ASTROTURFING Y MANIPULACIÓN SOCIAL

Es fácil reconocer una falsa noticia viral -Fake News-, y esta de Novartis, no deja de inquietar por su expansión en redes sociales. No en vano, detrás de esta “hazaña” está eldiario.es, socio de el “Consorcio Internacional de Periodistas de Investigación”, los de “los papeles de Panamá” financiados por George Soros y compañía y compañero de maldita.es controlada igual por el magnate, otros "filántropos" y el Consejo de Europa.
Detrás del altavoz -eldiario.es- está el protagonista “Civio” la fundación adalid de la transparencia también financiada por George Soros y compañía.
Y detrás de todos ellos está el engendro “NoesSano” que lucha por la transparencia del mercado y el precio de los medicamentos... también financiados por George Soros.
Si recuerdan, hace casi un año (7 de dic.), ocurrió otra noticia viral. Un video de una diputada pidiendo ayuda contra la corrupción en la fijación de precios de medicamentos, publicado en el canal de youtube de su pareja el Sr. Albano Dante Fachin, huido de Podemos y relevante del 15M... todo financiado por Soros. El video consiguió un millón de visualizaciones en tan solo 3 días y pedía ayuda a los ciudadanos para luchar contra la corrupción de PP y PSOE. La protagonista era la Ilustrísima Marta Sibina Camps, del partido “Barcelona en Comú” y de la organización “Som Alternativa”. El video enlazaba a “NoesSano.es”, donde se encuentran asociaciones de todo tipo, desde la OMC, hasta Oxfam o ISGlobal, y uno se pregunta ¿con tantos socios y medios, qué necesidad tenía de pedir ayuda a los ciudadanos? Si a través de “trolls” y “bots” de pago consiguió un millón de visitas en tres días, ¿para qué quería a los ciudadanos? Y sobretodo, ¿qué ha sido de esa petición de ayuda desesperada contra la corrupción de PP y PSOE ante la industria farmacéutica?
Sea como fuere, los chicos de Soros, perdón, los del 15M, Podemos, el Consorcio de Periodistas, NoesSano, Civio, -es decir Soros-, están empeñados en sanear el mundo de la salud a golpe de ruido, solo ruido...
No hablan de la corrupción de la Agencia Española de Medicamentos y Productos Sanitarios, ni del sistema draconiano de patentes, ni de las barreras de entrada a nuevos medicamentos y nuevas empresas productoras, ni de la corrupción en el Sistema Nacional de Salud y sus externalizaciones “internas”, los sobrecostes o las “Transferencias de Valor”, las listas de espera, o los casi 20.000 muertos por culpa de negligencias médicas al año en España o de los derechos de los pacientes pisoteados y ninguneados por costumbre y humillados cuando reclaman.
Junto a este movimiento por la transparencia de precios y de licitaciones aparecen movimientos por la transparencia en la investigación médica y el control de fake news y de influencers en el campo de la salud. Quieren que un organismo público bien asesorado por expertos, diga qué se puede decir en público y qué no, qué publicaciones son válidas y cuáles no tienen credibilidad. Así todo el mundo contento y mantendremos la ciencia médica y la investigación bajo control, y eso abre la puerta a una extorsión sin límites a profesionales, científicos y empresas.
Incluso Podemos y secuelas (Más País) están proponiendo la creación de una farmacéutica pública para eludir los costes de patentes...
Con todo ello, lo que se persigue es una sanidad totalitaria, absolutista, donde el consumidor no tenga la más mínima capacidad de elección, y el profesional de la salud tampoco. Una sanidad “pública, gratuita y de calidad”, donde el negocio se cierre en un macromonopolio donde ni siquiera importe la seguridad o el precio de las cosas porque al final lo pagaremos entre todos, y lo que importará será el capricho del político y sus amigotes reunidos en “grupos de expertos” tan del estilo de la Ministra Carcedo o de la Consejera de salud de Cataluña -contable e informática- Alba Vergés, que ya tienen sus propios equipos para combatir las pseudoterappias y los bulos sanitarios. Un monopolio en el que cuando se decida, se podrá vacunar forzosamente a cualquiera por mera decisión política a cualquier coste, y quien dice vacunar, se podrá decir forzar abortos, esterilizaciones, sedaciones, eutanasia, selección... eugenesia en definitiva.
El problema no es cómo se fijan los precios de los medicamentos, sino el porqué se fijan esos precios y el porqué los medicamentos se financian con impuestos, porque esa es realmente la cuestión que explica la corrupción sanitaria. Los medicamentos no se financian para que sean accesibles a todos los ciudadanos, sino para que sean más fáciles de colocar en el mercado y se vendan con mayor facilidad. En un mercado liberalizado, a ninguna persona se le pasaría por la cabeza gastarse 320.000€ en un medicamento peligroso, no testado y de muy pobres resultados como el Kymriah, pero por la magia de la Sanidad Pública, esa basura está disponible para cualquiera a quien la farmacéutica y el médico le cuele ese gol y lo engañe con esta pseudociencia y falso remedio que es solo producto de una operación de marketing y de corrupción.
Lo que parece importar es el proceso de decisión y no la decisión en sí. A nuestros amigos no les importa que el medicamento sea basura ineficiente sino el proceso de toma de decisiones. Estarían mas felices que unas perdices, si Kymriah se vendiese un poco más barato y tras un proceso “transparente” -donde estén amigos suyos supervisando- y entonces dejaría de importarles si es una estafa, como poco les importa el motivo por el que el número de cánceres infantiles va en aumento.
En cuanto a la decisión del precio, a nuestros amigos de los monopolios no les gusta que sea el mercado y la libre decisión entre productores y consumidores quienes decidan el precio de un medicamento. Creen en esa pseudociencia por la que el precio de un producto puede ser fijado por una comisión de expertos que determinen costes -que pueden ser manipulados- y margen de beneficio -que siempre será arbitrario-.


NOVARTIS, SUS MEDICAMENTOS Y SU MERCADO

No les preocupa que ese medicamento -Kymriah- para algunos cánceres infantiles diga en su ficha técnica que: (a) “No se han realizado estudios formales en pacientes pediátricos menores de 3 años de edad”; (b) “No se ha establecido todavía la seguridad y eficacia de Kymriah en pacientes pediátricos ni adolescentes menores de 18 años. No se disponen de datos” y (c) “No se ha establecido la seguridad y la eficacia de Kymriah en esta población -de edad avanzada-”. Es decir se desconoce su seguridad y eficacia en niños y en ancianos. Los efectos neurológicos, en particular la encefalopatía, síndrome confusional o delirios, aparecen frecuentemente con Kymriah y pueden ser graves o potencialmente mortales; Los pacientes tratados con Kymriah podrían desarrollar neoplasias secundarias o presentar recaídas de su enfermedad; Uno de los excipientes es el aluminio, conocida neurotoxina cuando se inyecta, pero no indican la cantidad por unidad de medicamento... y este es el tratamiento que cuesta 320.000 € y que no garantiza una supervivencia significativa en los pacientes según la ficha técnica.
Porque veamos, lo que a Soros y a sus minions les importa son “las razones económicas para financiar un medicamento” de Novartis, no si debiera estar en el mercado.
No le preocupa a Soros y sus minions que Novartis haya impedido el uso terapéutico de la Artemisia para la malaria, a un muy bajo coste, intentando la producción y distribución de su patente a base de esa planta. La Artemisia annua es una planta tradicional de la medicina china con una efectividad del 95% contra la malaria que logra que la persona sane después de unos tres días. La OMS firmó un acuerdo en 2001 con Novartis para producir cantidades anuales a bajo coste bajo la marca Coartem. La desidia en su producción ha permitido la enfermedad y muerte de millones de personas en los últimos años, mientras que tratamientos de menor eficacia y mayor toxicidad -cloroquina- copan el actual negocio del tratamiento de la malaria. Mientras la OMS censura y prohibe el uso de la planta Artemisia o del Clorito de Sodio en beneficio de su mal socio Novartis.
No le preocupa a Soros ni a sus minions que el 12 de junio de 2009 Novartis anunciase la creación del primer lote de vacunas contra la gripe A. Novartis anunció que no haría caso a la petición de la Organización Mundial de la Salud, por lo que no donaría vacunas a los países pobres. La crisis de la Gripe A, pasó a ser una de las grandes estafas de Novartis y la OMS, cosa que aun no han reconocido ni se ha perseguido.
Tampoco les preocupa que siguiendo una denuncia en 2011 de un antiguo representante comercial de la empresa, el Departamento de Justicia de Estados Unidos demandaron el 26 de abril de 2013 a la farmacéutica Novartis por pagar sobornos a médicos para que, durante una década, prescribieran medicamentos de la multinacional y no productos rivales.
No les preocupa en España el uso abusivo y masivo de su medicamento “Exelon” fuera de indicación terapéutica -medicamento financiado aun reconociendo su ineficacia y su riesgo-, en pacientes ancianos con demencia no Alzheimer, ni les preocupa el uso de su medicamento Leponex a pesar de la falta de evidencia científica que existe y de los graves riesgos -muerte- con los que se compromete a los pacientes psiquiátricos a los que se trata involuntariamente con esta droga.
Tampoco les importa el uso abusivo de anfetaminas en niños -Ritalín- que promueve Novartis como si fuesen gominolas para una enfermedad -déficit de atención-, que es la nueva moda inventada de la industria psiquiátrica y que no cuenta con ni un solo respaldo científico -salvo un muy pobre estudio de Castellanos del año 2000-. O el abuso de la carbamazepina que se utiliza para un roto y para un “descosio”, en epilepsia y en todo tipo de patología psiquiátrica para enmascarar los efectos perjudiciales de otras medicaciones, y que tantos problemas en recién nacidos de madres tratadas está causando -autismo-.
Lo que no tenemos en ningún caso, son los estudios íntegros de precomercialización y de postcomercialización, que nos permita comprobar que los medicamentos que vende Novartis, son algo más que un placebo o un veneno. Porque lejos de que el Ministerio de Sanidad se preocupe de controlar lo que pretenden vender las farmacéuticas, de lo que realmente se está encargando es de mantener un sistema donde pequeñas empresas no puedan insertar nuevos y baratos medicamentos o remedios y no puedan prosperar, así como acosar a las terapias naturales a base de plantas y terapias de bajo costo y bajo riesgo.
A los remedios naturales se les acosa sin descanso exigiendo “evidencias científicas” y estudios doble ciego randomizados -algo cuya única utilidad en el caso de las plantas y terapias naturales, es encarecer los productos y servicios en perjuicio de los consumidores e impedir autorizaciones de venta y servicio-. Mientras tanto, a la industria química y de síntesis, con un riesgo real y evidente -recordemos la Talidomida donde el único problema fue la quiralidad de la molécula, su disposición espacial tras la síntesis y que dejó miles de perjudicados, quiralidad que nunca jamás será un problema en remedios naturales- se le exigen formalismos que aparentan legalidad, pero que se ocultan a sabiendas de que con una lectura superficial, en la mayoría de los casos, encontraríamos que son auténtica basura y arpegios estadísticos sin sentido.
Por ejemplo, en estudios sobre la vacuna de la gripe -Novartis es una de las grandes en esto-, se encuentra que en el grupo de los vacunados son portadores del virus en faringe un 3% de los mismos, lo que lleva a hacer afirmaciones de que la vacuna tiene un 97% de eficacia. Pero por otro lado vemos que en los no vacunados, los portadores son un 5%, con lo que queda desvirtuada la conclusión anterior. No obstante se afirma que la diferencia entre un 3% y un 5% supone un beneficio sustancial ya que implica que la efectividad de la vacuna supone un 40% menos de portadores, afirmación capciosa y ridícula donde las haya porque la ventaja "real" es del 2% del total de la población.


NOVARTIS Y SUS 21 MILLONES EN REGALOS -un BOTE de 60.000 €/DÍA-.


No le preocupa a Soros ni a sus minions que Novartis presente un listado de transferencias de valor en 2018 -lo que se gasta en comprar voluntades- de 1.660 páginas, y se gaste 21 millones en España en “investigación y desarrollo” pagando favores a distintas universidades y sociedades “científicas” españolas. No hay sociedad médica o asociación de pacientes que no reciba su regalo de Navidad, a sabiendas de que pagando a estas sociedades, el dinero termina llegando a profesionales e influencers de forma opaca y nada ética -y así es como se esconden algunos jefes de servicio para que no se vea que al final también cobran sin declarar sus conflictos de interés cuando emiten informes o periciales-.
Ejemplos de pagos realizados por Novartis (10 ejemplos de entre 1660 páginas)
1) La Asociación Neumólogos Cacereños (!), cobra 26.000€. Es una asociación conocida internacionalmente por su gran aportación a la ciencia médica, especialmente por la gran incidencia de patología respiratoria que hay en Cáceres.
2) AFHISCAID (Asociación De Facultativos Del Hospital Infanta Sofia Para La Promoción De La Calidad Asistencial Investigadora Y Docente -manda huevos con el nombre...-) cobra 40.000€ al año. Este es otro ejemplo de transferencia aceptable, porque nadie puede estar en contra de que un grupo de médicos promueva la calidad asistencial. El Hospital Infanta Sofía es conocido internacionalmente por una mayor calidad asistencial en el planeta.
3) La Escuela Andaluza de Salud Pública SA 42.000€. Típico ejemplo de sociedad mercantil disfrazada de cosa pública y que hace una gran aportación a la salud de la población.
4) El Colegio oficial de Médicos de la Provincia de a Coruña 45.000€. Ejemplo de cómo uno ya no se puede fiar de ningún colegio de Médicos ni de sus informes, ni de sus comunicados, ni de sus páginas web ni de sus observatorios privados.
5) La Fundación Hospital General Universitario de Valencia 46.000€. La Fundació Hospital Universitari Vall D'Hebron – Institut Recerca 60.250€ Ejemplos de cómo en cada hospital público, se encuentra una Fundación absolutamente privada que carece de medios e instalaciones y que se dedica a “hacer investigaciones médicas” pagando a médicos para que en su horario de trabajo en la sanidad pública realicen estudios -o firmen-, con medios públicos y pacientes de la sanidad pública -que a veces no saben que son parte de un estudio-.
6) La Academia Española de Dermatología y Venerología cobra 87.000 €. Razón por la que no podemos fiarnos de los “académicos”, que son los mismos tipos con bata que llegan tarde a la consulta y con olor a tabaco, porque han pasado la noche sin dormir haciendo investigaciones científicas sobre la prevención de enfermedades de transmisión sexual.
7) La Asociación Desarrollo e Investigación Médico Farmacéutica, se lleva 110.000€ del ala, y es una muestra de cómo una asociación puede recibir dinero para no se sabe qué.
8) La Fundación Biomédica Galicia Sur 129.700 € y La Fundación Andaluza de Cardiología 231.680€ y La Fundació Clinic per a la Recerca Biomédica 156.000€ son una prueba de que lo importante no es el objeto de la investigación sino la definición del territorio de influencia o territorio mafia.
9) La Fundación de la Sociedad Española de Oncología Médica recibe 119.973€, y nos dirá lo contrario de lo que dice la Directora de la AEMPS, a saber: que la quimioterapia es eficaz y eficiente, es segura y salva vidas.
10) La Fundación Instituto de Estudios de Ciencias de la Salud de Castilla y León 290.000€ al año, que por la cantidad de dinero que recibe, es de absoluta propiedad de Novartis y todos sus informes y actividades, deben estar a su servicio. Forma parte de ese tipo de entidades instrumentales que sirven para realizar transferencias encadenadas que imposibilitan la transparencia de los pagos y el destino final del dinero que entrega Novartis a no se sabe qué médicos, políticos o sobrinos de políticos.
Y una lista interminable de dinero entregado a sociedades “supuestamente” “científicas” que publican informes y estudios de dudosa ética y que condicionan las compras de medicamentos en atención primaria y hospitales. Dinero que termina llegando a Jefes de Servicio y Adjuntos que en horario de trabajo, con recursos públicos y con pacientes de la sanidad pública, adquieren las mieles de sobresueldos que no causan la admiración de Soros ni de sus minions a quienes tampoco preocupa las diez páginas de “asociaciones” de “pacientes” que reciben ayudas de esta farmacéutica.
Como tampoco escuece que la Sociedad Española Directivos de la Salud (?) se lleve al año 45.000 € por no se sabe qué favor o aportación científica.
No les preocupa la bajísima calidad de los estudios que se realizan gracias a estas transferencias de valor ni la ocultación de los conflictos de interés cuando se pretenden justificar evidencias científicas a cambio de dinero, estudios que por cierto, luego son difíciles cuando no imposibles de encontrar publicados en revistas decentes.
Recuerdo un estudio del 2012 que se hizo en un hospital por cuatro “otorrinos” que se titulaba algo así como “los efectos secundarios de la morcilla de Burgos” y que evidentemente no encontré publicado en ninguna revista científica. Entiendo que era una forma de justificar el pellizco entregado a los especialistas disfrazándolo de pago por gastos de investigación...

LAS OPCIONES DE LOS PACIENTES FRENTE AL TOTALITARISMO SANITARIO

Al final habrá que reconocer que la gente se cansará de desconfiar de los políticos, médicos y gerentes de hospital de una sanidad pública y concertada absolutamente parasitada, con sus blancas tarjetas black de mordidas no reconocidas, y comenzarán a buscar soluciones más sanas, sensatas, libres y transparentes, acudiendo a las consultas de profesionales de terapias naturales, alternativas, complementarias e integrativas, y se dejarán asesorar por profesionales de su confianza dentro de las reglas del libre mercado, sin que tengan que pasar porque alguien les diga quién debe ser su médico o cuánto tienen que esperar para ser atendidos...
Bueno, no. Para evitar eso Soros y sus minions ya tienen planes para conseguir una sanidad totalitaria que las Ministras Monserrat, Montón y Carcedo llevan un par de años aplicando en España mediante el acoso, la mentira y la censura de todo lo que permita libertad y seguridad a los pacientes. Los ciudadanos vamos siendo conscientes de hasta qué punto podemos confiar en las Universidades, los medios de comunicación, la Justicia, los Ministros y Sus funcionarios.
Si no somos capaces de entender que no se trata de defender una salud alternativa y a sus profesionales frente a la industria, sino de defender derechos y libertades de los ciudadanos frente a mentalidades políticas psicopáticas, estaremos perdidos y acabarán por destruir dos de las cosas más frágiles de nuestra sociedad: las Libertades y la Salud.


Luis de Miguel Ortega

Comentarios

Entradas populares de este blog

Vacunas eficaces y seguras

VACUNAS (1)

Psiquiatría, pseudociencia y sanidad pública (1)